jueves, 24 de abril de 2008

¡Leyenda urbana!

Brasil busca a un cura que volaba en el cielo con 1.000 globos

La Fuerza Aérea y Marina del país suramericano intentar dar con el sacerdote desaparecido en el mar

La última imagen que se tiene del sacerdote brasileño Adelir de Carli es la de un hombre surcando el cielo sostenido por 1.000 globos de vivos colores. ¿Qué hacía este hombre ahí arriba? El cura católico, de 42 años, quería batir un récord de vuelo sostenido por globos. Pero la aventura se ha convertido en una búsqueda angustiosa en el mar tras desaparecer el religioso arrastrado por el viento.

Ahora, la Fuerza Aérea y la Marina brasileña se han movilizado para encontrar a Adelir de Carli, ha informado hoy el canal TV Globo. De Carli partió del puerto de Paranaguá, en el sureño Estado de Paraná, con destino a Cascavel o Maringá, ciudades del mismo Estado. Con su hazaña, el cura quería llamar la atención sobre el trabajo que hace en su parroquia.

Sin embargo, el mal tiempo lo desvió hacia el litoral del vecino Estado de Santa Catarina y se adentró en el mar para no dejar rastro. Antes de perderse, el cura pudo pedir ayuda por teléfono móvil a las autoridades portuarias de Santa Catarina. Denise Gallas, coordinadora de la parroquia donde De Carli trabajaba, ha declarado que cuando llamó por teléfono, el cura se encontraba ya sobre el océano.

Llevaba agua y cereales

El capellán llevaba en su artilugio agua, barritas de cereales y cápsulas energéticas. Además, De Carli tenía en su asiento pequeñas bolsas de aire comprimido que podían inflarse por si fuera necesario un aterrizaje de emergencia, algo que podría haber ocurrido dada la gran cantidad de islas que hay en la zona.

"Encontramos unos pocos globos a lo largo de la costa", ha declarado Joao dos Santos Junior, uno de los responsables del equipo de búsqueda.

No era la primera vez que el religioso volaba, el pasado 13 de enero recorrió de la misma forma 110 kilómetros en cuatro horas, entre Paraná y la vecina ciudad argentina de San Antonio.


Esta noticia está sacada de El País.